por Marco Consolo –
En el mapa de la presencia de Israel en América Latina, no podía faltar el caso emblemático de Argentina, cuyo presidente, Javier Milei, se ha alineado desde el principio con el sionismo.
El «presidente más sionista del mundo» (según él mismo) se siente como en casa en Jerusalén y es un gran aliado de Netanyahu, además de Donald Trump. El pasado 19 de abril, en su tercer viaje en pocos meses (y en pleno genocidio en la Palestina ocupada), Milei y Netanyahu firmaron en Jerusalén los llamados Acuerdos de Isaac. Estos acuerdos siguen la estela de los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020 por Israel y algunos países árabes, con el apoyo de Trump durante su primer mandato. Además, los gobiernos de ambos países firmaron memorandos separados en diversos ámbitos. Entre ellos, la apertura de una línea de crédito de 150 millones de dólares para apoyar a las empresas israelíes en Argentina, un acuerdo sobre tecnología e inteligencia artificial y el inicio de vuelos directos entre Buenos Aires y Tel Aviv a partir de noviembre.
Según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, «Los Acuerdos de Isaac constituyen un nuevo marco estratégico destinado a fortalecer la cooperación entre Argentina, Israel y los socios afines del hemisferio occidental, los descendientes de Isaac y las naciones de tradición judeocristiana, en defensa de la libertad y la democracia y en la lucha contra el terrorismo, el antisemitismo y el tráfico de drogas» [i]. En otras palabras, además de fortalecer los lazos «diplomáticos, comerciales, culturales y de seguridad», los acuerdos buscan también involucrar a otros países de América Latina, «en defensa de los valores judeocristianos de Occidente». Un estribillo que en Europa conocemos desde hace tiempo.
Unos días antes de la firma de los Acuerdos de Isacco, a modo de carta de presentación, el 2 de abril de 2026 el gobierno argentino declaró como organizaciones terroristas tanto al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán como a la Fuerza Quds, uno de sus brazos operativos. Tras la posterior escaramuza diplomática, Buenos Aires también expulsó al consejero y encargado de negocios de Irán, Mohsen Soltani Tehrani [ii].
En Jerusalén, Milei también recibió la Medalla de Honor Presidencial, la más alta distinción civil de Israel, otorgada a quienes realizan una «contribución excepcional al Estado de Israel o a la humanidad» [iii].
Argentina a la venta para extranjeros
Desde la firma de los Acuerdos de Isacco, la presencia israelí se ha fortalecido en el país y crecen las preocupaciones sobre la venta de tierras a personas más o menos vinculadas al sionismo.
Se conocen los nombres extranjeros de algunos de los actuales propietarios de tierras argentinas: El Grupo Benetton posee 920 000 hectáreas en la Patagonia. Joe Lewis posee 38 000 hectáreas en Río Negro, con acceso al lago Escondido, cerrado al público. Donald Trump, Peter Thiel, Paul Tudor Jones y Eduardo Elsztain están interesados en adquirir porciones cada vez mayores de territorio.
En este contexto, ha suscitado gran preocupación el reciente proyecto de ley del gobierno para la venta de tierras a extranjeros. Según el Observatorio de Tierras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), actualmente hay alrededor de 13,2 millones de hectáreas (132 000 km cuadrados) en manos extranjeras, una extensión comparable a la de Grecia. Estamos hablando del 5 % del total del país. Según datos del Ministerio de Justicia argentino, el gobierno de Javier Milei ha otorgado 111 certificados de habilitación para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. En 2024 fueron 35, en 2025 «solo» 29, mientras que en lo que va de 2026 ya son 47 [iv]. La ley vigente, aprobada en 2011, establece un límite del 15 % para la venta de tierras a extranjeros. Aprovechando la distracción masiva que generò la Copa Mundial de fútbol, el proyecto de Milei de «ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada» pretendía elevarlo del 15 % al 25 %. El asalto neocolonial llevaba «la firma y el sello» de Federico Sturzenegger, «ministro de Desregulación y Transformación del Estado», y tenía el objetivo explícito de eliminar los límites y el control sobre la adquisición de bienes inmuebles por parte de extranjeros. Por si fuera poco, buscaba eliminar los obstáculos a los desalojos y a los mecanismos de protección de las comunidades y los pequeños productores, así como flexibilizar las restricciones de uso de las áreas quemadas, establecidas en la ley.
Sin embargo, a pesar de las fuertes presiones sobre los parlamentarios, el pasado 16 de agosto, el gobierno de Javier Milei sufrió su tercera derrota en su intento de alterar la ley vigente. Por el momento, el proyecto ha sido rechazado, en parte gracias a una gran movilización popular que frustró los planes del gobierno [v].
Durante el debate parlamentario, un senador de la provincia de La Rioja, Fernando Rejal, recordó un caso sonado de 2008. Ese año, en una subasta del Banco Nacional en Buenos Aires, un rabino estadounidense, Iaim Yosef Libersohn, había comprado la nimiedad de 200 000 hectáreas en la provincia de La Rioja por 650 000 dólares. Lamentablemente, en las tierras adquiridas se encuentra un pueblo entero (Valle Hermosa) con sus habitantes, la iglesia, la escuela, etc., además del depósito de agua más importante de La Rioja, la provincia más árida de Argentina [vi]. Gracias a una denuncia televisiva, el caso había desatado la indignación nacional. En julio de 2010, la Secretaría de Seguridad de la Nación, entonces dirigida por el kirchnerista Florencio Randazzo, intervino para suspender la operación, inició una investigación sobre el procedimiento y denunció «irregularidades» en los trámites y en los contratos de compraventa. Esto llevó a Libersohn a presentar una denuncia ante la Corte Federal de Nueva York, que finalmente quedó en nada.
Los incendios y el cambio de uso de la tierra
En Argentina, la legislación vigente (Ley n.º 26.815) prohíbe modificar, durante 60 años, el uso o la destinación de los bosques nativos, las áreas protegidas y los humedales afectados por incendios, ya sean intencionales o accidentales. La protección de 60 años también establece restricciones a su división, parcelación, fraccionamiento y desarrollo inmobiliario. En el proyecto de ley del gobierno de Milei sobre la «inviolabilidad de la propiedad privada» se eliminaban estos límites, suprimiendo directamente las restricciones.
En los últimos años y en varias ocasiones, han aparecido «turistas excursionistas» en el sur de Argentina, al igual que en el caso de Chile [vii]. Como ocurrió en Italia, muchos de ellos son soldados o reservistas de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) que vienen a «desestresarse» al finalizar su servicio militar y tras las masacres en territorio palestino. En varios casos, ampliamente documentados [viii], la presencia de estos «turistas» coincide casualmente con terribles incendios que devastan amplias zonas del territorio [ix]. Entre finales de 2025 y principios de 2026, los incendios devastaron más de 230 000 hectáreas en Chubut, La Pampa, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz.
También por casualidad, se multiplican los rumores sobre proyectos inmobiliarios vinculados a empresas israelíes, a pesar de que fuentes sionistas los niegan con vehemencia.
Las Malvinas y el petróleo
La Coalición Argentina por las Islas Malvinas, junto con la campaña BDS del país, ha denunciado la presencia en las islas de la empresa israelí Navitas Petroleum, a través de su filial británica, Navitas Petroleum Development and Production, en una zona objeto de una histórica controversia de soberanía entre Argentina y el Reino Unido [x].
Navitas Petroleum (junto con Rockhopper Exploration) ha anunciado inversiones millonarias para desarrollar la primera fase del yacimiento petrolero Sea Lion [xi], descubierto en 2010 a unos 220 kilómetros al norte de las Malvinas. Con una inversión inicial prevista de 1,8 mil millones de dólares de EE. UU., el plan de desarrollo tiene como objetivo extraer más de 170 millones de barriles de petróleo de las reservas estimadas en la fase inicial, con una expansión prevista que podría duplicar esa cifra. El valor potencial de los yacimientos a largo plazo podría superar los 10 mil millones de dólares de EE. UU.
Al frente de Navitas Petroleum está Gideon Tadmor, un pionero del sector energético israelí, mientras que el director general es Amit Kornhauser, exdirector financiero de Navitas y Delek Energy. Los ciudadanos argentinos brillan por su ausencia, tanto en el consejo de administración como entre los principales accionistas institucionales.
Hace unos días, el presidente Milei, en una maniobra electoral populista sorpresa que complace al nacionalismo argentino, anunció sanciones contra las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. En respuesta a ello, y también para tranquilizar a sus accionistas, Navitas afirmó en un comunicado que: «La empresa considera que los recientes acontecimientos no tendrán ningún efecto material» [xii]. En otras palabras, para Navitas Petroleum no habrá cambios, ni en el proyecto de extracción ni en el cronograma previsto.
Agua (Mekorot) y litio (XtraLit)
Las empresas israelíes en América Latina no se limitan al negocio de las armas y la seguridad. Existe otra presencia notable, menos llamativa pero igualmente estratégica: Mekorot, la empresa estatal que administra los recursos hídricos de Israel. Un nombre que, en los informes de la ONU, aparece desde hace más de treinta años junto a un término de gran peso: el apartheid del agua. La práctica es bien conocida —quitarle agua a los palestinos para garantizarla a los colonos israelíes— y, sin embargo, Mekorot sigue expandiéndose al extranjero como si nada pasara.
En Argentina, Mekorot ha echado raíces profundas: 12 de las 23 provincias han firmado acuerdos de asesoría y planes de gestión hídrica con la empresa, junto con la gigantesca AySA (Agua y Saneamientos Argentinos) [xiii], la empresa que controla los servicios de saneamiento de Buenos Aires. Todo esto ocurrió sin licitación pública, sin consultas y sin transparencia. Una adjudicación directa que dejó fuera a universidades, institutos científicos y profesionales locales, precisamente aquellos que viven en carne propia la crisis del agua y sus consecuencias sociales y ambientales.
Y eso no es todo. En el norte del país, donde se extrae el litio, el presidente Javier Milei acaba de firmar un acuerdo con la empresa israelí XtraLit [xiv]. Un encaje perfecto: Mekorot controla el agua, XtraLit la consume. Como es sabido, la extracción de litio devora millones de litros de agua, privando de este recurso a las comunidades que ya viven en condiciones de escasez de agua. El resultado es una paradoja cruel: mientras el gobierno promete desarrollo y modernización, le entrega a una empresa extranjera la llave del recurso más frágil del país.
Vigilancia masiva e inteligencia artificial
Mientras bombardea Gaza, Israel ofrece sus «servicios» potenciados por la inteligencia artificial, entre los que se incluyen misiles guiados que permiten identificar objetivos con una cantidad «aceptable» de «daños colaterales».
En Argentina, en septiembre de 2017 se firmó un «acuerdo de cooperación en materia de seguridad pública y asuntos internos» con Israel [xv], gracias a lo cual las fuerzas policiales de varias provincias (entre ellas las de Buenos Aires, Tucumán, Salta, San Juan y Santa Fe) realizaron viajes de capacitación a Israel. La entidad sionista también ha desarrollado software de vigilancia utilizado en América Latina para violar los derechos humanos. Uno de ellos es el software Pegasus, de la empresa israelí NSO Group, que permite controlar el micrófono y la cámara de los teléfonos celulares. En Argentina, el software utilizado para el espionaje en dos casos emblemáticos (los de las familias de Santiago Maldonado y de Jones Huala) también es israelí, en este caso de la empresa Voyager Labs.
Peter Thiel y Palantir en Argentina
Después de Honduras y el intento de fundar allí la «ciudad-estado Prospera» [xvi], Argentina está en la mira de Peter Thiel [xvii]. Thiel (un empresario y político alemán que se ha naturalizado ciudadano de Estados Unidos y Nueva Zelanda) fue cofundador de PayPal y uno de los primeros inversionistas de Facebook, pero sus negocios van mucho más allá del mundo financiero. También es cofundador de Palantir Technologies, una empresa especializada en el análisis masivo de datos, la inteligencia artificial y las plataformas utilizadas por organismos militares, servicios de inteligencia y agencias de seguridad en diversos países. Su empresa se encuentra entre las más influyentes del complejo militar-industrial-tecnológico estadounidense y cuenta con contratos con el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, agencias de inteligencia y algunas fuerzas armadas occidentales.
El empresario tiene vínculos con Argentina al menos desde 2017, cuando Mauricio Macri estaba en el gobierno y su empresa intentó ganar la licitación para la digitalización de los archivos relacionados con el caso AMIA. Desde 2022, Palantir tiene registro oficial en el país. En ese entonces, Thiel se ganó el apoyo de Santiago Caputo (asesor político y financiero de Milei y uno de los artífices de su victoria electoral) [xviii].
Entre los primeros contactos de Thiel también se encontraba la entonces senadora Patricia Bullrich, una política “para toda temporada”. Con un pasado lejano en la Juventud Peronista (JP), se convirtió luego en la «mujer fuerte» del gobierno de Mauricio Macri, donde fue ministra de Trabajo y ministra de Seguridad. Posteriormente, fue candidata presidencial de Macri, luego se pasó con todo a Milei, quien la nombró nuevamente ministra de Seguridad, y hoy es jefa de fracción en el Senado de su partido (La Libertad Avanza).
El pasado 12 de abril, Peter Thiel aterrizó en Buenos Aires en su jet privado como un moderno conquistador del siglo XXI. A su lado, su esposo Matt Danzeisen, exvicepresidente de BlackRock. Thiel, quien en su momento fue amigo íntimo de Jeffrey Epstein [xix], compró una «modesta» casita de alrededor de 12 millones de dólares en el elegante barrio de Palermo Chico. Pero la verdadera apuesta no está en Buenos Aires: está en la Patagonia.
Su interés por el sur de Argentina se disparó tras el visto bueno de Milei a la reforma de la ley de glaciares, aprobada el 9 de abril. Una reforma que reduce la protección de los glaciares y abre la puerta a la extracción de litio y cobre en las zonas más delicadas del país [xx], quitándole el candado a la bóveda natural de Argentina.
Y aquí entra en escena Thiel. Porque los centros de datos de Inteligencia Artificial —que impulsan la nueva carrera global por el poder digital— necesitan dos cosas: energía y agua. La Patagonia tiene ambas en abundancia.
En el sector energético, su fondo Thiel Macro acaba de adquirir alrededor del 1 % de las acciones de Vista Energy, del empresario argentino Miguel Galuccio, uno de los principales operadores petroleros de la zona de Vaca Muerta [xxi].
En otras palabras, mientras Milei desmantela las protecciones ambientales, uno de los multimillonarios más influyentes y el «alma oscura» de Silicon Valley se prepara para apoderarse de tierras estratégicas, ricas en agua y litio.
En Argentina, la frontera de la IA es un territorio real, formado por glaciares que se derriten, comunidades que resisten e inversionistas globales que huelen un buen negocio.
Según informa “Il Fatto quotidiano”, en esa visita Thiel se reunió con los ministros Federico Sturzenegger (el encargado de la desregulación del Estado) y Pablo Quirno (Relaciones Exteriores). En la agenda también figuraba una reunión con Milei, quien acababa de regresar de Israel tras la firma de los Acuerdos de Isacco, que fortalecen la cooperación en materia de inteligencia entre Tel Aviv y Buenos Aires. Ambos discutieron los servicios que ofrece Palantir en materia de reorganización y cruce de datos, con especial énfasis en la «inteligencia preventiva» y la vigilancia en red de los ciudadanos, con la identificación «automática» de amenazas potenciales mediante el uso de la inteligencia artificial. Una oportunidad de oro, dado que en 2025 Milei reformó los servicios secretos argentinos y creó la Agencia Central de Ciberinteligencia.
Pero no todos se sienten tranquilos ante la afinidad entre Milei y Thiel. «Palantir no toca la puerta de los gobiernos para ofrecer una herramienta, sino que se presenta con una cosmovisión completa», denuncia Ezequiel Tosco, secretario de la Asociación Argentina de Trabajadores de la Informática (AGC), quien llama la atención sobre el Manifiesto de la República Tecnológica lanzado recientemente por Alex Karp, director ejecutivo de la empresa. “Quieren imponer una nueva arquitectura de poder, presentar una lista de enemigos y oponerse a cualquier tipo de debate público”, añaden los profesionales del sector. “Esta empresa no es un simple proveedor de tecnología. Ha publicado un manifiesto explícito: tecnofascismo, supremacismo, jerarquías casi raciales y vigilancia masiva como modelo de negocio. Sus fundadores, Thiel y Karp, definen como «Anticristo» a quien exige ética en la IA y sostienen que la democracia es una ingenuidad” [xxii] . En resumen, Karp aboga por la supremacía global de Occidente mediante el uso agresivo de la IA y la integración entre Silicon Valley y el Pentágono.
Hablando del Pentágono, Palantir también está en el centro de la atención por el uso de su propio software en el bombardeo de la escuela Shajareh Tayyebeh, en Minab, al sur de Irán, ocurrido el 28 de febrero de 2026, a manos de Estados Unidos. Según UNICEF, el ataque causó la muerte de al menos 168 personas, la mayoría de ellas niñas de entre 7 y 12 años.
Además de en Argentina, Thiel ya está presente en Ecuador, donde lanzó Palantir Foundry, una plataforma de análisis de datos que ofrece servicios a la Aduana y a la Corporación Nacional de Telecomunicaciones.
En mayo de 2026, Thiel realizó una visita discreta a Chile, donde se reunió con el actual presidente pinochetista José Antonio Kast y con José Piñera, ministro de Trabajo y Previsión Social (1978-80) durante la dictadura de Augusto Pinochet y artífice de la privatización del sistema de pensiones.
(Continúa…)
[i] https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/argentina-e-israel-lanzan-los-acuerdos-de-isaac-para-fortalecer-la-cooperacion
[ii] https://www.dw.com/es/argentina-expulsa-al-encargado-de-negocios-de-ir%C3%A1n/a-76647758
[iii] https://www.trtespanol.com/article/0a2742652442
[iv] https://www.telesurtv.net/golpe-milei-retira-venta-tierra-extranjeros/
[v] https://comunicasul.org/projeto-de-milei-para-vender-terras-a-estrangeiros-e-barrado-argentina-nao-esta-a-venda/
[vi] https://www.hcdn.gob.ar/comisiones/permanentes/csinterior/proyecto.html?exp=5589-D-2010
[vii] https://www.instagram.com/p/DURgj2ZDkd9/
[viii] https://www.youtube.com/watch?v=3FMUSDrQzks
[ix] https://ahoracalafate.com.ar/contenido/37169/indignacion-total-en-pleno-incendio-sorprenden-a-turistas-a-extranjeros-haciendo
[x] https://www.telesurtv.net/cuestionan-titular-secretaria-malvinas-vinculos-londres/
[xi] https://batimes.com.ar/news/economy/diplomatic-tensions-over-malvinas-oil.phtml
[xii] https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/argentina/milei-anuncio-sanciones-a-petroleras-en-malvinas-y-caen-las-acciones-que-dijeron-sobre-el-futuro-de-sea-lion/
[xiii] https://www.anred.org/el-mapa-de-mekorot-en-argentina/
[xiv] https://xtralit.com/blog/2af23c65-f2ea-471d-b30c-5a462fa5b747#start
[xv] https://www.boletinoficial.gob.ar/pdf/aviso/primera/187706/20180705
[xvi] https://marcoconsolo.altervista.org/si-scrive-colombia-si-legge-israele-e-honduras/
[xvii] https://www.nytimes.com/2026/05/28/world/americas/peter-thiel-argentina.html
[xviii] https://www.lanacion.com.ar/politica/quien-es-santiago-caputo-el-arquitecto-de-la-victoria-de-javier-milei-nid20112023/
[xix] https://www.ilfattoquotidiano.it/in-edicola/articoli/2026/02/06/i-legami-tra-epstein-e-peter-thiel-il-tecno-oligarca-di-trump/8281938/
[xx] https://www.ilfattoquotidiano.it/2026/02/13/milei-riforma-ghiacciai-argentina-estrazione-notizie/8288408/
[xxi] https://chequeado.com/el-explicador/peter-thiel-en-argentina-5-datos-sobre-sus-vinculos-con-el-pais/
[xxii] https://x.com/EzequielTosco/status/2047346130850025705?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E2047346130850025705%7Ctwgr%5Ecf89625883b594a948295c5d9d5cfafc1e13f119%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Finformaticos.ar%2Fpalantir-una-amenaza-para-la-democracia%2F
